Verduras en salsa de champiñones

En cocina, cada ingrediente aporta un sabor, consistencia y color especial al plato. Utilizados por separado la cebolla, el ajo, el pimentón, etc. pierden su encanto, mientras que en un sofrito o guisado pueden desarrollar todo su potencial de sabor. En cuanto a las verduras, son muy poco apetecidas, pero cuando las mezclamos con una proteína y una nutritiva salsa que respete el sabor de los demás ingredientes, pueden llegar a capturar la atención de todos los comensales en una recepción. La combinación perfecta de los ingredientes utilizados en una receta asegura el éxito del platillo. Éste principio aparentemente perteneciente al campo de la culinaria, refleja un sabio principio de Dios diseñado para alinear con Él nuestra vida familiar. Qué hermoso y misericordioso es nuestro Dios! Él nos llama, aconseja y enseña, incluso cuando cocinamos, a apoyar nuestras vidas en Su sabiduría. Veamos juntos como éste principio podemos transferirlo a la vida familiar. 

Cada familia es la combinación perfecta de las características y dones que el Señor ha regalado a sus miembros para llevar a cabo una misión en la vida. Por ello hay que darle valor a cada persona de la familia, reconociendo sus dones únicos y combinándolos con los de los demás miembros, siempre bajo la orientación del Espíritu Santo para que adquieran su plena dimensión. Éste nos provee de la sabiduría necesaria para interactuar diariamente con nuestros hijos, madre, padre, hermanos(as), etc. y nos guía para tomar buenas decisiones individuales y de familia (Proverbios 4 y 8). De la misma manera que la salsa de nuestra receta cubre los ingredientes respetando su sabor, dándole el toque final al platillo y protegiendo los ingredientes del calor del horno, el Espíritu Santo cubre y une cada familia produciendo un resultado único y especial, Él respeta siempre las características de cada persona, sin imposiciones ni conflictos, los protege del enemigo (proverbios 4:6), los llena de vida  (Prov. 4:22) y los convierte en la familia deseada por los demás (prov. 8:10-11).

Malaquías 3:12 "Y todas las naciones os llamarán bienaventurados; porque seréis una tierra de delicias, dice el SEÑOR de los ejércitos." 

 

Ingredientes

Portionespara 6 raciones
  • 4 Tazas de pollo y/o jamón
  • ½ taza de cebollas finamente cortadas
  • 2 tazas de papas cortadas en cubos pequeños
  • ½ taza de zanahorias cortadas en cubos medianos
  • ½ taza de brócoli y coliflor cortados en ramitos medianos
  • 3 tazas de queso rallado (tipo petit Québec mozarela)
  • 1 taza de champiñones cortados finamente
  • ½ taza de caldo de pollo o res
  • Sal, pimienta y ajo al gusto
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • 1 lata de salsa de champiñones

Preparación / 45 minutos

  1. Cocinamos en agua, con un poco de sal, las papas y las zanahorias por aproximadamente 15 minutos. Sumergimos el brócoli y la coliflor en el agua hirviendo durante 3 minutos, los escurrimos y reservamos aparte.
  2. En un sartén grande, a fuego medio, calentamos la mantequilla y doramos el pollo y/o jamón (lo que tengamos en casa). Cuando estén dorados los retiramos del sartén y los reservamos aparte.
  3. En el mismo sartén, a fuego medio, doramos la cebolla, el ajo y los champiñones hasta que estén suficientemente blandos. Agregamos la taza de caldo de pollo o de res, mezclando bien con los ingredientes que allí se cocinaron.
  4. Agregamos la crema de champiñones y mezclamos nuevamente hasta que hierva por espacio de 3 minutos aproximadamente. Cuando ésta salsa esté homogénea agregamos el queso rallado revolviendo hasta que se incorpore totalmente en la salsa.
  5. En un refractario, colocar todos los ingredientes por capas o de forma mezclada. Verter la salsa sobre todos los ingredientes y sazonar con la sal y la pimienta al gusto. Llevar al horno a 350 °C durante 20 ó 30 minutos hasta que dore.


Variantes

  1. Puede hacer ésta receta utilizando otras verduras o agregándole aquellas que tenga a su alcance como por ejemplo: alverjas, espinaca, calabaza, etc.