Gelatina fantasía navideña

Para endulzar el corazón en esta navidad, nada más rico que preparar una deliciosa receta que sea fácil y rápida de hacer, pero que los afanes de la vida no nos quite la alegría de compartir con la familia y con los amigos en esta hermosa época del año.

Así como el postre cierra una cena con broche de oro, el proceso de desarrollo del cristiano será cerrado cuando obtenga su galardón: estar junto al Señor por la eternidad. (Salmo 17:15)

El proceso de la gelatina es similar al del cristiano en manos del chef que es el Señor: Sabemos que la gelatina es un polvo que debe ser mezclado con agua hirviendo para después ser refrigerado y que tome la forma que el chef desea. Así mismo, el Señor nos ha formado del polvo de la tierra (génesis 2:7), para después perfeccionarnos a través del fuego: las pruebas, dificultades, retos, alegrías, triunfos, etc. (1 Pedro 1:7), para al final ser moldeados de acuerdo a Su voluntad. Él tiene un propósito, una vocación diferente para cada uno de nosotros, pero especial para cada persona. (Romanos 8:28). Nuestras vidas no están en manos de un destino ciego o incierto, están en manos de nuestro creador quién tiene un interés personal en nuestras vidas. Dios tiene preparado algo que nosotros no podemos ver; pero Él nos promete que será maravilloso. (1a Corintios 2.9). Y si Él nos promete que será maravilloso ¿por qué no dejarnos moldear y permitir que su plan se cumpla en nosotros?

Permite que ésta navidad sea el momento propicio para endulzar tu corazón y el de los demás, deléitate y saboréate con el dulce empalagoso de la leche condensada y con la ácida y particular textura de las gelatinas, pero ante todo endúlzate con el amor de Dios en tu corazón.

 

Ingredientes

Portionespara 8 raciones
  • 1 sobre de gelatina de naranja
  • 1 sobre de gelatina de limón
  • 1 sobre de gelatina de uva
  • 1 sobre de gelatina de fresa o frambuesa
  • 1 lata de leche condensada
  • 1 lata de crema de leche
  • 1 taza de leche de vaca
  • 3 sobres de gelatina sin sabor

Preparación / 4 horas

  1. Preparar las gelatinas de colores en los moldes planos (siga las instrucciones que constan en el empaque, pero es mejor con un poco menos de agua fría que lo indicado para que quede más consistente).
  2. Una vez listas, cortar en cuadritos y ponerlos en un molde hondo.
  3. Disolver los tres sobres de gelatina sin sabor en medio vaso de agua caliente.
  4. Mientras tanto, mezclar y licuar la leche condensada, la crema de leche y la leche de vaca y la gelatina sin sabor disuelta.
  5. Cuando la mezcla sea homogénea, añadirla al molde hondo donde se encuentra la gelatina cortada en cuadritos y ponerla en el refrigerador durante dos horas.
  6. Para desmoldar, sumergir el molde en agua tibia y despegar los bordes. Poner un plato grande en la parte superior y dar la vuelta al molde.